| Cadáver de
la niña Rosalía Lombardo, que contaba sólo
dos años en la fecha de su fallecimiento, en 1920. Está
expuesta en las catacumbas de la villa
italiana de Palermo, Sicilia, auténtico museo de la muerte
creado por monjes capuchinos desde el siglo XVI donde se conservan
8.000 momias..
La pequeña, que recibe el sobrenombre de la "Bella durmiente"
por su excelente estado de conservación, fue embalsamada
por el doctor Solafia mediante la inyección de productos
químicos cuya composición jamás quiso desvelar,
ni siquiera tras sus muerte.
El de Rosalía fue uno de los últimos cuerpos que se
permitió depositar en las catacumbas. |