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| CRIMEN Y CASTIGO |
Esta escalofriante
historia arranca con una mujer estadounidense, harta de su matrimonio,
que tramó un perverso plan para ponerle fin. Y así se
llevó a cabo: mientras engatusó al marido con hacerle
una felación, distrayendole y consiguiendo que se postrara,
el amante de ella se acercó sigilosamente por detrás
y le clavó un cuchillo en la garganta.
Embriagados por el éxito del crimen y la alegría de
la liberación, lo celebraron tomando fotografías del
momento con una pequeña cámara de bolsillo. Desnudaron
y descuartizaron el cadáver,
posaron junto a los restos, para terminar divirtiendose en componer
irreverentes y grotescas figuras con la cabeza, las manos, pies y
genitales del asesinado.
Como ninguno de los dos sabía, acudieron a un amigo suyo que
trabajaba en una tienda de la localidad, para solicitar que les revelara
el carrete; quien, entusiasmado con el relato de los asesinos, dió
inmediato curso a su petición.
Pero otro trabajador del establecimiento visionó el horror
cuando metía las copias procesadas en los sobres, e inmediatamente
llamó a la policía.
Las imágenes fueron utilizadas como prueba durante el juicio
contra la pareja y ámbos fueron condenados a 30 años
de prisión cada uno.
Accederán a la libertad condicional en 2014.
Este es el contenido del carrete. |
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